tecnicas de estudio que funcionan

Cualquier momento de nuestra vida es bueno para volver a estudiar. El 2020 y parte del 2021 han sido un periodo de gran incertidumbre laboral lo que ha supuesto que muchos se hayan decantado por buscar nuevas salidas profesionales… preparar una oposición, mejorar nuestro CV, formarnos para ampliar nuestros conocimientos, superar nuevos retos…

Si llevamos algún tiempo alejados de las dinámicas de estudio, volver a coger este hábito puede costarnos y hacer que memorizar temarios y preparar nuestra formación sea más complicado. Si este es tu caso, ¡este es tu post! A continuación te enumeramos algunas técnicas de estudio que te ayudarán a volver a coger el ritmo. Ten presente que debemos disfrutar del tiempo de estudio y no verlo como un castigo o un desencadenante de estrés. Debemos buscar aquellas fórmulas que nos ayuden en nuestra rutina diaria. Saber cómo sacar el máximo rendimiento y empezar con antelación son algunas claves para optimizar este proceso.

Escribe a mano y planifica con papel y boli

Hemos hablado muchísimas veces de que la digitalización y las nuevas tecnologías habían llegado para quedarse, es hora de hacer un break y dejarlas de lado un ratito para centrarnos en nuestro estudio, verás que despejar tu cabeza de los aparatos electrónicos te ayudará. Coge papel y boli y dedica un poco de tiempo a escribir lo que estás estudiando. Esto te llevará más tiempo pero te ayudará a reflexionar y retener mejor lo que estudias. Además, crear tus propios planificadores semanales o mensuales con todo detallado sobre lo que vas a estudiar se sitúa siempre entre las técnicas de estudio más eficaces.

Evita releer lo mismo todo el rato y no abuses del subrayado

Un estudio de la Universidad de Harvard titulado  “Make It Stick: the Science of Succesful Learning” critica las técnicas habituales del subrayado, la utilización excesiva de colores fluorescentes y la lectura repetida de las mismas cosas. Mejor que dedicar mil horas a releer se recomienda trabajar el recuerdo mental con técnicas de concentración y retención.

Mantén un horario de estudio, pero intenta desordenar los temas

Para mejorar nuestro proceso de estudio y que este sea óptimo, necesitamos tener todo bien planificado y ordenado. Integrar en nuestra rutina diaria un horario fijo de estudio es esencial. De esta forma, lo convertiremos en un hábito y notaremos resultados mucho antes. Este orden en el horario, no significa que tengas que aplicarlo a tus temarios, hay expertos que recomiendan, de forma puntual, estudiar varios temas o materias a la vez. ¿Lo has probado alguna vez? a simple vista parece todo un reto, pero seguro que si lo pruebas obtienes muy buenos resultados.

Autoexplicaciones y autoevaluaciones. Todo depende de ti

La capacidad de autogestión es mucho más importante de lo que se cree a la hora de adquirir conocimientos. Las clases presenciales sin proactividad alguna por parte del alumno no funcionan. Es necesario que durante el periodo de estudio reflexiones sobre las dudas que te surjan y seas capaz de solucionar problemas y encontrar alternativas a determinadas cuestiones. Además, hacer autoevaluaciones continuas es necesario para no olvidar temas anteriores. De nada sirve hacer exámenes y test de lo que acabamos de aprender, lo más útil es poner a prueba lo aprendido hace meses para comprobar que lo hemos retenido correctamente.

Disfruta al máximo los descansos

Estudiar 10 horas seguidas no te hará conseguir mejores resultados. Los descansos no solo son importantes para asimilar mejor la información, sino que son imprescindibles para disfrutar de todo lo que hacemos. Aunque notes que no necesitas descansar, oblígate a parar y verás como retomas con más fuerza. El tiempo depende de cada persona, pero lo ideal podría ser unos 15 minutos de descanso por cada hora de estudio

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¡Nos vemos en próximos post! 😀